El seguro de vida es cada vez más reconocido como esencial en la planificación financiera, especialmente para proteger a las familias en caso de fallecimiento del principal proveedor. Las pólizas temporales asequibles son ideales para personas sanas menores de 50 años, pero es importante evitar ventas motivadas por comisiones que favorecen planes costosos. El seguro de incapacidad también es fundamental, ya que la probabilidad de sufrir una discapacidad durante la vida laboral es mayor que la de una muerte prematura. Las necesidades de seguro varían: algunas familias pueden no requerirlo, mientras que otras necesitan cobertura para reemplazar ingresos perdidos o cubrir gastos como hipoteca y cuidado infantil.