Una encuesta revela que el 78% de las familias no ha hablado sobre seguros de vida, ingresos para la jubilación, costos de atención médica o planes de herencia, lo que genera importantes vacíos financieros. Los hijos adultos suelen sobrestimar la preparación de sus padres. Los padres evitan estos temas por incomodidad, mientras que los hijos asumen que existen planes, creando una brecha de comunicación. Los asesores pueden ayudar fomentando conversaciones honestas para alinear expectativas y mejorar la seguridad financiera a largo plazo.