La mayoría de los adultos mayores desea permanecer en su hogar con servicios comunitarios, pero muchos enfrentan barreras económicas y acceso limitado. Medicaid es el principal financiador de estos servicios, aunque la cobertura y el gasto varían según el estado, dejando a muchos en lista de espera. Existen desigualdades según ingresos, raza y ubicación. Las barreras incluyen criterios de elegibilidad estrictos, escasez de proveedores y falta de vivienda asequible. Se requieren reformas sistémicas.