La precalificación hipotecaria es una estimación inicial de tu capacidad de endeudamiento basada en información financiera proporcionada por ti, sin verificación de crédito, y sirve como guía para presupuestar. La preaprobación implica una revisión detallada de documentos financieros verificados y una consulta de crédito formal, ofreciendo un compromiso de préstamo condicionado. La preaprobación tiene mayor peso ante los vendedores, especialmente en mercados competitivos, aunque ninguna garantiza la aprobación final de la hipoteca. Las preaprobaciones suelen tener una vigencia de 60 a 90 días y no aseguran la tasa de interés salvo que se opte por un bloqueo de tasa.